Durante años, estudiar una oposición ha sido sinónimo de sacrificio extremo. Jornadas interminables, fines de semana encerrados, cafés fríos y la sensación de que el temario nunca se acaba. La idea de que "cuantas más horas estudies, más posibilidades tendrás de aprobar" sigue muy presente, pero la realidad es otra: la productividad mental y el […]